
El Gobierno de Michoacán ha designado a José Antonio Cruz Medina como nuevo secretario de Seguridad del Estado, en un movimiento estratégico tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. Cruz Medina, quien tiene amplia experiencia en la Guardia Nacional y la extinta Policía Federal, remplaza a Juan Carlos Oseguera como parte del Plan Michoacán. Este plan es una estrategia diseñada por la presidenta Claudia Sheinbaum para enfrentar la escalada de violencia en la región. La muerte de Manzo, ocurrida durante la celebración del Día de Muertos, ha reafirmado la necesidad de priorizar la seguridad en el Estado, marcando el inicio del cuarto plan de pacificación en dos décadas. Las medidas anunciadas incluyen una inversión considerable y el despliegue de 10.000 militares, así como programas para combatir la extorsión agrícola y mejorar la infraestructura local.
En consonancia con esta estrategia, el nombramiento de Cruz Medina fortalece la línea de acción que involucra a mandos formados en la Policía Federal, en la que también se encuentra Omar García Harfuch, secretario de Seguridad. Este enfoque ha sido replicado en otras regiones prioritarias, como Guanajuato, donde la gobernadora ha seguido un camino similar de fortalecimiento de seguridad estatal. Cruz Medina llega al puesto tras su desempeño en la Fiscalía de Michoacán y su extenso trabajo en operaciones técnicas y tácticas contra grupos delictivos. La administración del gobernador Alfredo Ramírez enfrenta el desafío de restaurar la confianza tras el asesinato de Manzo, quien había alertado de amenazas contra su vida. A pesar de la presencia de seguridad estatal y nacional, un sicario de 17 años llevó a cabo el asesinato, subrayando la complejidad de enfrentar el crimen organizado en la región.
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