

En un movimiento estratégico hacia la internacionalización, la industria del metal en la Comunidad de Madrid ha reforzado significativamente su presencia en el escenario europeo. Jorge Simón, conocido por su papel como coordinador del Área de Innovación e Internacionalización de la Asociación de Empresas del Comercio e Industria del Metal de Madrid (AECIM), ha sido designado como miembro alterno del Comité Económico y Social Europeo (CESE).
Este nombramiento, enmarcado dentro de la representación empresarial española en Bruselas, representa un hito sin precedentes para el sector metalúrgico madrileño. A partir de ahora, las pequeñas y medianas empresas del sector contarán con un canal de comunicación directa en el CESE, lo que les permitirá influir en las consultas que configuran la legislación de la Unión Europea. Jorge Simón se unirá al Grupo I (Empresarios), cuya misión es asegurar que las normativas de la UE promuevan un entorno competitivo favorable para las empresas europeas.
Simón trabajará estrechamente con Yolanda Sanz, representante de CONFEMETAL y miembro titular en el organismo, en una colaboración que busca unificar la voz del sector metal nacional. Esta coalición pretende que las demandas del sector sean escuchadas firmemente en todas las fases de desarrollo de las directrices europeas.
En términos de prioridades, la agenda que Simón llevará a Bruselas es clara. La digitalización de procesos y la incorporación de tecnologías avanzadas, junto con la transición energética y su impacto en los costos y reglamentos, son temas fundamentales para las empresas. Además, el acceso estable y seguro a materias primas críticas representa una preocupación crucial para la industria manufacturera, enfrentada a una inestabilidad global de suministros.
El papel de AECIM en el CESE no solo beneficiará la defensa del sector, sino que también brindará a la asociación una ventaja en términos de anticipación legislativa. Al participar desde el inicio en el desarrollo de dictámenes, podrá prever tendencias regulatorias y comunicar esta información de forma inmediata a sus afiliados. Este flujo constante de información, entre Bruselas y la junta de AECIM, asegurará que cualquier normativa emergente en áreas como sostenibilidad o fiscalidad industrial sea consultada con las empresas antes de su aprobación definitiva.
Este nuevo escenario sitúa a la industria del metal madrileño como un participante activo en la configuración del mercado único europeo, un paso decisivo que trasciende el rol pasivo de receptor de normas y regula su futuro con mayor control e influencia.
