En un atentado nocturno ocurrido el domingo, el grupo chií libanés Hizbulá atacó una brigada israelí cerca de Haifa, resultando en la muerte de cuatro soldados israelíes y dejando a otros siete gravemente heridos, según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel. El ataque fue perpetrado mediante un vehículo aéreo no tripulado (UAV), que impactó una base militar al sur de Binyamina. En total, el incidente causó heridas a 67 personas. Hizbulá reivindicó el ataque, calificándolo como una respuesta a las continuas ofensivas «sionistas» en Beirut y otras regiones libanesas. Esta acción se da en medio de una jornada de creciente tensión, cuando Israel intensificó su incursión en el sur del Líbano con ataques adicionales que incluyeron bombardeos cerca de la frontera con Siria y contra infraestructuras civiles y militares libanesas.
Simultáneamente, en Gaza, al menos tres personas murieron y 40 resultaron heridas tras un bombardeo israelí en el hospital Mártires de Al Aqsa. Este centro médico, que ya había sido objetivo de bombardeos en seis ocasiones anteriores, está ubicado en Deir al Balah y alberga tiendas para desplazados. El Ejército israelí justificó la ofensiva alegando que el hospital era utilizado como centro de mando por militantes de Hamás. La escalada de confrontaciones en Gaza se inscribe en un conflicto más amplio que ha resultado en más de 42,200 muertes en el último año, intensificándose desde el inicio de una nueva ofensiva terrestre israelí desde principios de octubre. Hamás ha calificado estos ataques como «horribles masacres» y ha reiterado que el respaldo estadounidense y el silencio internacional permiten que Israel continúe su ofensiva tanto en Gaza como en el sur del Líbano.
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