Isabel Pardo de Vera, conocida por su trayectoria en el gobierno de Pedro Sánchez como secretaria de Estado de Transportes y presidenta de Adif, ha decidido no aceptar el cargo que se le había ofrecido para dirigir la planificación urbana de A Coruña. Este paso atrás se produce después de que la oposición, conformada por el PP y el BNG, cuestionara su nombramiento debido a sus supuestos nexos con operaciones inmobiliarias en la ciudad, específicamente con el fondo de inversión Ginkgo. Pardo de Vera argumentó que sus vínculos profesionales se limitan a un proyecto en Oviedo y lamentó que «políticos que se arrojan mentiras a la cara» hayan influido en su decisión.
Por su parte, el gobierno local de A Coruña, encabezado por la alcaldesa Inés Rey, expresó su pesar por la renuncia, alabando las habilidades y experiencias de Pardo de Vera y culpando a las críticas de «bulos, mentiras y acusaciones falsas». La ex funcionaria ha enfrentado múltiples críticas desde que dejó su puesto en el gobierno central tras el escándalo de los trenes en Asturias y Cantabria. Otros intentos de fichaje por parte de organizaciones de gran relevancia también han sido frustrados por la controversia. Recientemente, Pardo de Vera declaró como testigo en una investigación por contratos durante la pandemia, reafirmando su inocencia en decisiones de compra vinculadas al exministro José Luis Ábalos.
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