
La Administración de Donald Trump ha iniciado una investigación contra la marca deportiva Nike por presunta discriminación laboral a trabajadores blancos, como resultado del enfoque de la empresa en sus programas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI). La Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC, por sus siglas en inglés) ha presentado una demanda federal solicitando que Nike entregue documentos y datos sobre sus prácticas de contratación, despidos y desarrollo profesional, temiendo que estas políticas puedan favorecer a grupos históricamente desfavorecidos en detrimento de empleados y solicitantes blancos. La investigación se centra principalmente en los objetivos 2025 de Nike, los cuales incluyen aumentar la representación de minorías raciales en puestos directivos y en la fuerza laboral, lo que la EEOC evalúa podría contravenir las leyes federales contra la discriminación racial.
Andrea Lucas, presidenta de la EEOC, ha enfatizado el compromiso de la agencia en aplicar imparcialmente el Título VII de la Ley de Derechos Civiles, que prohíbe la discriminación por motivos raciales sin distinción de color. La investigación surgió inicialmente de una acusación realizada por Lucas en su anterior rol como comisionada republicana, alegando que las metas de diversidad de Nike para 2025 podrían haber llevado a prácticas ilegales. Por su parte, Nike ha expresado sorpresa ante la escalada de la investigación, destacando que ha colaborado extensamente con la EEOC, compartiendo miles de documentos y manteniendo un diálogo constructivo. A pesar de ello, la compañía continúa bajo escrutinio, mientras defiende su compromiso con políticas que reflejen la diversidad de las comunidades a las que sirve.
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