La Comunidad de Madrid ha dado un paso significativo en su compromiso con la salud pública al adherirse al Acuerdo Marco estatal de vacunación, lo que permitirá ampliar la cobertura de vacunación para diferentes sectores de la población. Esta iniciativa, que abarca desde niños y adultos sanos hasta grupos de riesgo, busca garantizar una protección eficaz contra diversas enfermedades inmunoprevenibles.
El convenio aprobado recientemente incluye la adquisición de la vacuna hexavalente, concebida para proteger frente a seis enfermedades: hepatitis B, difteria, tosferina acelular, tétanos, poliomielitis y Haemophilus influenzae. Esta vacuna es esencial no solo para garantizar la salud de los más pequeños, sino también para asegurar una cobertura amplia, reduciendo el riesgo de brotes de enfermedades prevenibles.
Además, el acuerdo contempla la compra de vacunas para prevenir la difteria y el tétanos, diseñadas con un contenido antigénico reducido, así como inmunizaciones dirigidas a evitar el meningococo, incluyendo variantes conjugadas para los serogrupos C, y para los A, B, C, Y y W en distintas formulaciones. La versatilidad en las preparaciones asegura una adecuada respuesta inmunológica en diferentes grupos etarios y con distintas necesidades de salud.
Otros viales adquiridos están destinados a combatir enfermedades como el sarampión, la rubéola, la parotiditis, la varicela, y la hepatitis A y B. Estos esfuerzos no solo buscan mantener a raya a estas enfermedades en la población infantil, sino también ofrecer protección a los adultos que puedan estar en riesgo.
Carolina Darias, la ministra de Sanidad, ha subrayado en múltiples ocasiones que la vacunación es la medida preventiva más efectiva para controlar e incluso eliminar la transmisión de múltiples enfermedades. «Es una herramienta esencial, especialmente para aquellos en grupos de riesgo debido a condiciones de salud preexistentes», afirmó en una reciente comparecencia.
La Comunidad de Madrid se sitúa así a la vanguardia, con un calendario de vacunación integral que cubre 18 enfermedades inmunoprevenibles desde la etapa prenatal hasta más allá de los 60 años. Esta estrategia busca no solo la erradicación de enfermedades, sino también la mejora sostenida de la salud pública y, en última instancia, la calidad de vida de sus ciudadanos.