

La nutrición ha sido reconocida durante mucho tiempo como un pilar en la prevención de enfermedades, pero recientes avances sugieren que también podría desempeñar un papel crucial en el tratamiento, especialmente en el ámbito oncológico. Un enfoque innovador en este sentido es el estudio LUMINOVA, que propone una intervención nutricional personalizada como parte integral de la terapia para pacientes con cáncer avanzado.
Miguel Ángel Quintela, jefe de la Unidad de Investigación Clínica de Cáncer de Mama del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), indica que hay crecientes evidencias de que factores como la dieta, junto al ejercicio y el estado emocional, pueden alterar la efectividad de los tratamientos oncológicos. Este concepto se explora a fondo en LUMINOVA, donde la nutrición se considera una intervención activa, no un simple complemento.
Luis Manso, oncólogo del Hospital 12 de Octubre, subraya que LUMINOVA es pionero al concebir la nutrición personalizada de esta manera. El estudio utiliza un algoritmo desarrollado con base científica que evalúa los datos clínicos de cada paciente para determinar sus necesidades nutricionales específicas, teniendo en cuenta mutaciones tumorales, aberraciones metabólicas y alteraciones del microbioma.
El ensayo se estructura con dos grupos de pacientes: uno de control, siguiendo una dieta mediterránea, y otro experimental, recibiendo una dieta personalizada. Un nutricionista adapta esta dieta individualmente, basada en las pautas generadas por el algoritmo y las preferencias de las pacientes. Los participantes del estudio serán monitoreados mediante análisis periódicos y dispositivos que registran parámetros como niveles de glucosa, actividad física y calidad del sueño.
Esta innovadora metodología busca superar las limitaciones de estudios previos en dietas, enfatizando la monitorización rigurosa y el uso de inteligencia artificial y análisis avanzados para garantizar la precisión y efectividad del ensayo. Tal como Quintela destaca, las nuevas tecnologías son esenciales para asegurar una metodología de calidad en investigaciones sobre nutrición y cáncer.
Manso resalta que el estudio LUMINOVA abre nuevas posibilidades para una oncología de precisión que considera no solo el tumor y los fármacos, sino también el metabolismo, la microbiota y el entorno biológico del paciente. Integrar estos factores con la calidad de vida y la salud emocional es fundamental para mejorar los resultados terapéuticos.
El consorcio del estudio LUMINOVA está integrado por diversas entidades: el Hospital 12 de Octubre, encargado del reclutamiento y tratamiento de pacientes; el CNIO, responsable de análisis de microbiomas y datos; la Universidad Carlos III de Madrid, que realiza análisis de datos adicionales; y eB2, una empresa especializada en monitorización de pacientes, encargada de diseñar la aplicación usada por las participantes. TNC Terapia, una spin off del CNIO, está a cargo del diseño de las dietas personalizadas.
El desarrollo de este prometedor ensayo es posible gracias a la financiación recibida del programa RETOS de colaboración público-privada del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, lo que refleja el compromiso de avanzar hacia terapias oncológicas más personalizadas y efectivas.
