

El Hospital Clínico San Carlos de Madrid ha revolucionado el tratamiento de la valvulopatía tricúspide en pacientes de edad avanzada y alto riesgo quirúrgico mediante una innovadora técnica de reemplazo valvular. Este procedimiento, llevado a cabo por cardiólogos intervencionistas, elimina la necesidad de cirugía extracorpórea, lo que representa un avance significativo en la seguridad y tiempos de recuperación para los pacientes.
La metodología utilizada consiste en realizar una pequeña incisión en la ingle del paciente, accediendo a través de la vena femoral. Esta técnica evita la complejidad de parar el corazón y conectarlo a una máquina para el bombeo de sangre, permitiendo un enfoque menos invasivo y con menores riesgos asociados. Desde su implementación, se ha observado un aumento del 15-20% en el número de pacientes aptos para tratamiento, ampliando las posibilidades para aquellos con anillos tricúspides muy grandes o con dificultades en la visualización de los velos tricúspides.
Una de las características más destacadas de esta nueva prótesis es su capacidad para ser reposicionada y recapturada hasta el final del procedimiento, lo que proporciona un control y seguridad adicionales durante la intervención, aspecto que carecen otros dispositivos donde el despliegue es irreversible una vez expuestos en el corazón.
El Clínico San Carlos integró por primera vez este tipo de válvula en su cartera de tratamientos en 2025, operando a una paciente de 81 años con severas complicaciones de salud. Desde entonces, esta prótesis se ha convertido en una opción terapéutica valiosa gracias a su diseño que permite adaptarse a los tamaños grandes del anillo tricúspide y evitar la necesidad de capturar los velos tricúspideos, facilitando el tratamiento en casos complejos o con dificultades de imagen.
Hasta la fecha, se han implantado tres de estas válvulas dentro de un protocolo de investigación para el desarrollo de sistemas percutáneos de reemplazo valvular tricuspídeo, gracias a una formación especializada de los profesionales involucrados. Este esfuerzo ha consolidado al Clínico San Carlos como pionero en este ámbito, aumentando las posibilidades de tratamiento para pacientes con alto riesgo quirúrgico.
La inclusión de esta técnica entre las más de 25 prótesis tricúspides percutáneas ya implantadas por este equipo en el hospital madrileño, subraya el avance en el tratamiento de la valvulopatía tricúspide, aumentando significativamente las esperanzas y la calidad de vida de pacientes de este perfil.
