

Un innovador proyecto de investigación está revolucionando la manera en que se gestiona el cultivo de manzanas de sidra en Asturias y Euskadi, dos regiones con una rica tradición sidrera. Denominado PUMAR-IA, el proyecto tiene como objetivo transformar el ciclo productivo de las plantaciones de manzanos mediante el uso de tecnologías avanzadas, tales como inteligencia artificial (IA) y teledetección.
Impulsado por el Clúster Smart City Asturias y en colaboración con el Clúster GAIA y empresas tecnológicas especializadas en digitalización, PUMAR-IA se puso en marcha en agosto de 2025. Durante su primera fase, el proyecto está implantando drones multiespectrales, escáneres LiDAR y análisis de imágenes satelitales para supervisar el proceso de maduración de las manzanas. Estas herramientas tecnológicas permitirán estimar la cosecha y determinar el momento óptimo para la recolección, así como detectar de manera anticipada problemas ambientales o fitosanitarios.
Esta iniciativa representa un avance significativo en un sector tradicionalmente dependiente de métodos manuales de estimación. Al aplicar estas tecnologías en zonas propicias para la sidra, PUMAR-IA está validando su metodología bajo diversas condiciones agroclimáticas, lo que asegura la versatilidad del sistema para distintas explotaciones atlánticas.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su capacidad para procesar datos de manera precisa, tanto a nivel de parcela como de árbol individual. Esta información detallada, que incluye variables fisiológicas del manzano, resulta esencial para alimentar modelos predictivos que ayudarán a los productores a tomar decisiones estratégicas. Desde la planificación de la recolección hasta la gestión de la mano de obra y la optimización de la calidad del fruto, estos modelos prometen mejorar la eficiencia de las explotaciones y asegurar su sostenibilidad.
PUMAR-IA no es solo una apuesta por la modernización del sector sidrero, sino también por su liderazgo en el ámbito de la agricultura de precisión. La metodología desarrollada en este proyecto posee un enorme potencial para ser adaptada a otros cultivos y regiones, promoviendo así la transferencia tecnológica y abriendo la puerta a la creación de nuevos servicios basados en datos dentro del ámbito agroforestal. Como resultado, se anticipa que este enfoque innovador contribuya a posicionar a la sidra asturiana y vasca en el mapa de la innovación agrícola a nivel global.
