

La Concejalía de Medio Ambiente ha lanzado un plan innovador en La Casita del O’Donnell que promete convertirse en un referente de la educación ambiental para niños en la región. Desde abril hasta junio, los pequeños tendrán la oportunidad de participar en una serie de actividades diseñadas para inculcar el respeto y el conocimiento sobre el medio ambiente de manera lúdica y educativa.
El concejal de Medio Ambiente, Vicente Pérez, destacó la gratuidad de todas estas actividades, subrayando su carácter educativo. “Estarán guiadas por un educador ambiental, garantizando una experiencia didáctica”, señaló Pérez. Entre las propuestas, los niños aprenderán a hacer jabón, crear sacos aromáticos, y profundizarán en temas como la contaminación acústica, la importancia del reciclaje y los ciclos migratorios de las aves.
Las activaciones se llevarán a cabo en horarios estratégicos, sábados a las 17:30 horas y domingos a las 12:00 horas, facilitando así que las familias puedan disfrutar de estas enriquecedoras experiencias durante el fin de semana. Ante la limitación de aforo, se recomienda que los participantes lleguen con al menos 30 minutos de antelación. Además, es imprescindible que los menores sean acompañados por un adulto responsable durante toda la actividad.
Esta programación no solo busca educar a las nuevas generaciones sobre cuestiones ambientales, sino que también refuerza el compromiso del Ayuntamiento de promover el aprendizaje conjunto en familia. La iniciativa llega en un momento clave para enfatizar la importancia de enseñar desde temprana edad valores de sostenibilidad y cuidado del entorno natural.
Este esfuerzo por parte del Ayuntamiento es una apuesta clara por llevar la educación ambiental más allá del aula, haciendo del aprendizaje una experiencia palpable y disfrutable para niños y adultos por igual. Con iniciativas como esta, se espera sembrar la semilla del cambio y el compromiso con el medio ambiente desde las primeras etapas de la vida.
