El fabricante de chips alemán Infineon ha adoptado medidas drásticas tras reportar resultados decepcionantes en el tercer trimestre de su año fiscal 2024. En un esfuerzo por contrarrestar la desaceleración financiera, la empresa ha reducido sus previsiones anuales por tercera vez en lo que va de año y ha anunciado que despedirá a 1.400 trabajadores. Además, trasladará otros 1.400 puestos a países con costes laborales más bajos en un intento por recortar gastos.
Jochen Hanebeck, CEO de Infineon, explicó que estas medidas son parte de un programa de reducción de costos denominado Step Up, previamente anunciado por la compañía. Con este plan, Infineon espera ahorrar aproximadamente 1.100 millones de dólares al año para 2027. Hanebeck afirmó que, a pesar del difícil entorno de mercado, la empresa sigue mostrando fortaleza. «La recuperación de nuestros objetivos de mercado sigue avanzando, solo que con lentitud», comentó. También subrayó que la persistente debilidad económica ha llevado a niveles de inventario superiores a la demanda en muchas áreas, y resaltó la importancia de reforzar la competitividad de la empresa mediante el programa Step Up.
Aunque en Alemania se han descartado despidos forzados, se espera que los recortes afecten a varios cientos de empleados en la planta de Regensburgo, ubicada en el sur del país. En la actualidad, Infineon cuenta con 58.600 empleados a nivel mundial, y los ajustes en la plantilla representan un cambio significativo en su estructura laboral global.
Durante el tercer trimestre de su año fiscal 2024, Infineon reportó una caída interanual del 9,5% en sus ingresos, alcanzando los 3.702 millones de euros, cifra que quedó por debajo de las previsiones de 3.800 millones de euros. Sin embargo, gracias al crecimiento en sus divisiones de sistemas de sensores y energía, los ingresos totales del trimestre aumentaron un 2% en comparación con el trimestre anterior. Estas divisiones experimentaron una mejora del 4% entre ambos trimestres, sumando 734 millones de euros.
El anuncio de Infineon pone de relieve los desafíos que enfrentan los fabricantes de chips en un escenario económico global incierto. La compañía está ajustando su estrategia para hacer frente a la débil demanda y los altos niveles de inventario, mientras busca mantener su posición en un mercado extremadamente competitivo. La implementación del programa Step Up será crucial para la sostenibilidad y el crecimiento futuro de Infineon, a medida que se adapta a las cambiantes condiciones del mercado y trabaja para fortalecer su competitividad a largo plazo.