La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha realizado una visita a las instalaciones del Centro de Rehabilitación Laboral (CRL) de Villaverde, ubicado en la capital, destacando el éxito de este centro que refleja una impresionante tasa de inserción laboral del 85%. Durante su visita, Dávila no escatimó en elogios hacia los profesionales que trabajan en estos establecimientos, calificando su labor de «magnífica».
Dávila enfatizó la importancia de estos centros como herramienta esencial para combatir el estigma y la discriminación que todavía enfrentan muchas personas con trastornos mentales graves. «Su labor nos permite luchar contra el estigma y la discriminación en el acceso a un empleo», manifestó, subrayando que el empleo se posiciona como la mejor herramienta para su integración social. La pérdida de habilidades personales y sociales es una problemática común que resulta en la exclusión laboral, un desafío que estos centros están decididos a enfrentar.
El balance de inserciones laborales del año anterior arroja cifras esperanzadoras: se suscribieron 889 contratos indefinidos, representando el 43,6% de todos los acuerdos firmados. Los más de 1.300 usuarios que participaron en el programa alcanzaron un total de más de 2.000 inserciones laborales, permitiendo que algunos disfrutaran de más de un empleo. Un 46% de las contrataciones fueron a jornada completa, mientras que el 40,4% fueron parciales.
Los Centros de Rehabilitación Laboral están dotados de equipos multidisciplinares que incluyen psicólogos, terapeutas ocupacionales, técnicos especializados en integración laboral, preparadores y maestros de taller, entre otros. Forman parte de la amplia red pública de atención social orientada a personas que padecen enfermedades mentales graves y duraderas en la región.
La Dirección General de Atención a Personas con Discapacidad gestiona un total de 29 centros de estas características, dedicados a la capacitación laboral, ofreciendo un total de 1.485 plazas públicas. Además, esta red integra 7.088 plazas distribuidas en 234 centros y servicios, que van desde centros de rehabilitación psicosocial y de día, pasando por equipos de apoyo social comunitario que realizan visitas domiciliarias, hasta residencias, pisos supervisados y servicios especializados en atención a personas sin hogar.
La acción coordinada entre estas instalaciones y los programas de continuidad de cuidados de los Servicios de Salud Mental se presenta como esencial para ofrecer una atención integral que cubra las necesidades psicosociales, residenciales y laborales de estas personas, contribuyendo así a su plena integración en la sociedad.