
Una mujer de 73 años ha fallecido este jueves a consecuencia de las lesiones sufridas en el descarrilamiento del Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ocurrido el pasado domingo en Oaxaca, lo que eleva el saldo mortal del accidente a 14 personas. Hilda Alcántara Alvarado, quien era abuela de una niña de seis años que también perdió la vida en el accidente, sufrió graves lesiones desde el inicio, incluyendo múltiples fracturas y tromboembolia pulmonar que finalmente le causaron la muerte. A través de sus redes sociales, la Secretaría de Marina expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y aseguró que sigue trabajando en la atención integral de quienes resultaron afectados.
El tren accidentado formaba parte de un proyecto clave del Gobierno mexicano diseñado para reactivar las vías ferroviarias en el sur del país, conectando Salina Cruz, Oaxaca, con Coatzacoalcos, Veracruz. Las investigaciones para esclarecer las causas del accidente están en curso, con varias agencias gubernamentales analizando el registrador de eventos del convoy, conocido como la «caja negra». La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que se considerarán las opiniones de expertos internacionales y se buscará la aprobación de una certificadora internacional antes de reabrir la línea. En tanto, el Instituto Mexicano del Seguro Social reportó que al menos 10 personas continúan recibiendo atención médica en diversos hospitales. Este trágico evento ha suscitado cuestionamientos sobre la seguridad de las operaciones ferroviarias en el país y las condiciones bajo las cuales el servicio fue puesto en marcha.
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