

En el Antiguo Hospital de Santa María La Rica, el concejal de Cultura, Santiago Alonso, ha dado el pistoletazo de salida a la exposición «Antagonía», una propuesta artística del fotógrafo Javier Rego, cuya obra trasciende la mera captación de imágenes para erigirse en un discurso visual crítico. En la sala Kioto, el público podrá sumergirse en un universo donde las tensiones entre la arquitectura artificial y la naturaleza se combinan en un relato que exige reflexión.
Alonso describió la exposición como «un viaje y una advertencia», enfatizando la capacidad de Rego para transformar su arte en una poderosa herramienta de cuestionamiento. «La mirada de Rego, más cercana al proceso escultórico que al fotográfico tradicional, toma la realidad y la reconstruye con precisión, reflexionando sobre el impacto del urbanismo en nuestro entorno natural», destacó Alonso. El concejal subrayó que cada pieza se compone de innumerables imágenes menores que se agrupan en un formidable mosaico, guiando al espectador desde paisajes luminosos de Almería hasta las misteriosas brumas del norte.
Las obras de Rego, de gran formato, utilizan la técnica del collage fotográfico para crear una díaléctica visual que enfrenta la urbanización y la naturaleza. Las composiciones, formadas por centenares de fotografías de 9×12 centímetros, subrayan esa tensión entre lo orgánico y lo construido. La visión de Rego no solo invita a la contemplación, sino que se presenta como una denuncia estética del desplazamiento del ámbito natural en las ciudades modernas.
La exposición critica el urbanismo que ahoga la vida bajo el asfalto, impulsando un pensamiento sobre la urgente necesidad de reintegrar la vegetación en las áreas urbanas. «Nos hace ver cómo, casi sin darnos cuenta, asfaltamos, enlosamos y sellamos nuestro mundo hasta no dejar a la tierra respirar, ahogando aquello que nos da vida», reflexionó Alonso, planteando la pregunta fundamental sobre el lugar que dejamos a la naturaleza frente al desarrollo urbano.
El público podrá visitar «Antagonía» en la sala Kioto de martes a sábado, en horario de 11 a 14 horas y de 17 a 20 horas; y los domingos de 11 a 14 horas, quedando los lunes cerrada. Esta muestra promete ser una experiencia enriquecedora y un llamado a la acción ante la relación del ser humano con su entorno natural.
