El CEO del Atlético de Madrid, Miguel Ángel Gil Marín, ha expresado su rechazo a la vinculación de la afición del club con los comportamientos violentos de una minoría, en una declaración publicada en la web oficial del club. Gil Marín criticó lo que considera un uso populista y demagogo de incidentes en el estadio y denunció la politización de la justicia deportiva. Subrayó que el club lleva años combatiendo la violencia y el racismo y expulsa permanentemente a aquellos que infringen las normas, pero destacó la falta de información por parte de la policía sobre los sospechosos identificados, lo cual obstaculiza sus esfuerzos. Según el directivo, el club está siendo objeto de un doble enjuiciamiento por los mismos hechos, lo que considera injusto y sin sentido.
El máximo dirigente rojiblanco dejó claro que la actitud de una minoría no representa los valores del club ni a sus miles de seguidores que apoyan al equipo de forma ejemplar. Reiteró que el problema de la violencia en los estadios es un problema de toda la sociedad, no exclusivo del Atlético, y llamó a la colaboración de las autoridades para obtener la información necesaria para actuar. Hasta el momento, el club ha expulsado a cuatro socios permanentemente utilizando sus propios recursos, pero necesita más datos para proceder contra otros 26 individuos que están bajo investigación. Gil Marín instó a que se les provea esta información para seguir tomando medidas firmes contra la violencia.
Leer noticia completa en OK Diario.