
La industria turística en Cuba enfrenta una grave crisis debido a la escasez de combustible, una situación que ha obligado a las aerolíneas internacionales a modificar sus operaciones. La alerta de la Administración Trump sobre la falta de combustible en los principales aeropuertos cubanos ha llevado a aerolíneas como Iberia y Air Europa a realizar paradas técnicas en Santo Domingo para evitar inconvenientes. Además, Air Canada ha decidido suspender sus vuelos hasta mayo y repatriar a aproximadamente 3,000 turistas que se encuentran en la isla, mientras fuentes empresariales elevan esa cifra a 21,000 personas afectadas, destacando que esto representa más del 50% del turismo actual en Cuba. Este desajuste se suma a un declive turístico que, desde 2018, ha reducido drásticamente la llegada de visitantes extranjeros, con la cifra más baja registrada en 2025.
Las cadenas hoteleras españolas, Meliá e Iberostar, han sido fuertemente impactadas por esta disminución del turismo y las condiciones desfavorables en Cuba, donde problemas como la falta de electricidad y suministro de combustible complican su operación. Meliá, por ejemplo, experimentó en los primeros nueve meses de 2025 un desempeño negativo en sus hoteles en la isla, con tasas de ocupación, tarifas y ganancias muy por debajo de sus promedios globales. Aunque han intentado adaptarse mediante la creación de cadenas de suministro propias y vuelos chárter, la situación sigue siendo crítica. El panorama desolador de una Cuba sin turistas desafía las expectativas y planes de expansión, evidenciado por la reciente inauguración del lujoso Iberostar Selection La Habana, una inversión considerable en medio de una de las peores crisis socioeconómicas que la isla ha enfrentado en décadas.
Leer noticia completa en El Pais.
