Más del 10% de la población adulta en España se siente constantemente triste o descontenta, según la reciente «Encuesta poblacional sobre hábitos cerebro-saludables» de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Esta problemática se manifiesta de forma más acentuada en mujeres y en jóvenes de entre 18 y 34 años, con cifras que revelan que más de un 17% de este grupo se siente triste con frecuencia. Estos datos ilustran una realidad donde el desánimo no solo afecta el bienestar emocional, sino que también tiene consecuencias severas sobre la salud cerebral, con un impacto directo en la estructura y la función del cerebro.
La depresión, además de ser un fenómeno que afecta a millones de personas, se presenta como un factor de riesgo significativo para diversas enfermedades neurológicas. Aquellos que han sufrido depresión presentan un riesgo aumentado de sufrir ictus, epilepsia, y demencias como el Alzhéimer, entre otros trastornos. Los expertos advierten que la depresión no solo contribuye al desarrollo de estas afecciones, sino que también agrava las condiciones ya existentes, elevando el deterioro cognitivo en enfermedades neurológicas. Con estos hallazgos, los especialistas subrayan la importancia de cuidar tanto la salud mental como la cerebral, especialmente en un contexto donde la tristeza y la depresión son cada vez más prevalentes.
Leer noticia completa en 20minutos.
