
El interior de los trenes Iryo y Alvia, que sufrieron un grave accidente el pasado domingo en Adamuz, Córdoba, revela una escena de devastación total. Según las fuentes de investigación y equipos de rescate, varios vagones del tren Iryo quedaron completamente destrozados tras el impacto y el descarrilamiento, con ventanas rotas, paneles sueltos y equipaje disperso entre los restos metálicos. La situación es tan extrema que, en los vagones que cayeron por el talud, fue necesario compactar el terreno y usar maquinaria pesada para garantizar un acceso seguro al interior.
Investigadores de la Guardia Civil trabajan en el lugar con el apoyo de perros especializados en la búsqueda de personas y evidencias relevantes para la indagatoria. Grúas de gran tonelaje están preparadas para levantar los vagones siniestrados una vez que se concluyan las inspecciones técnicas. El enfoque se centra especialmente en el coche 6 del tren Iryo, que se considera crucial para la investigación. En el tren Alvia, dos cuerpos atrapados han sido recuperados recientemente, lo que evidencia la dificultad de acceso a ciertos vagones. Las autoridades continúan con la identificación de las víctimas y el esclarecimiento de las causas del siniestro, el cual ha sido calificado como «tremendamente complejo».
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