

La Unidad de Alergia del Hospital Universitario Fundación Alcorcón ha reforzado su posición como un referente en el tratamiento de alergias a venenos de himenópteros, al participar en un documento clave de la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI). Este informe subraya la relevancia de la Prueba de Repicadura Controlada como el único método fiable para evaluar la eficacia de la inmunoterapia en pacientes alérgicos a estos insectos, una de las principales causas de anafilaxia en adultos europeos.
La doctora Teresa Alfaya, especialista de la Unidad, figura como tercera firmante de este documento internacional, reflejando el compromiso del centro con el manejo de estas alergias severas. Bajo la jefatura del doctor Miguel Ángel Tejedor, el hospital realiza de manera regular esta prueba, reafirmando su experiencia en el ámbito.
El documento, elaborado por el Working Group of Insect Venom Hypersensitivity de la EAACI, proporciona un análisis exhaustivo sobre la técnica de Repicadura Controlada Hospitalaria. Reconocida como la única manera de verificar la eficacia de la inmunoterapia en estos pacientes, la prueba permite ajustar las dosis de tratamiento para aquellos que presentan un mayor riesgo, garantizando su seguridad y optimizando el tratamiento.
La importancia de esta prueba reside en su capacidad para ofrecer un valor predictivo negativo elevado. Según un estudio multicéntrico del Comité de Alergia a Himenópteros de la SEAIC, liderado por la doctora Alfaya, un 95% de los pacientes con resultados negativos en la prueba toleran futuras picaduras sin complicaciones. Este éxito no solo evidencia la eficacia del tratamiento, sino que también reduce significativamente el temor de los pacientes ante posibles encuentros con estos insectos al aire libre.
Realizada exclusivamente en entornos hospitalarios, bajo estricta supervisión médica y con acceso a equipos de reanimación, la Prueba de Repicadura Controlada se ha consolidado como una herramienta fundamental. No solo complementa otras estrategias terapéuticas, sino que también mejora de manera tangible la calidad de vida y seguridad de los pacientes alérgicos a los venenos de himenópteros, subrayando la importancia de un manejo personalizado en estas alergias potencialmente mortales.
