El proceso judicial contra Francesco Arcuri por presunto maltrato a sus hijos dio un giro dramático con el testimonio de su hijo mayor, Gabriel, en el tribunal de Cagliari. Gabriel, que ahora reside en España con su madre, Juana Rivas, detalló una serie de presuntas agresiones físicas y psicológicas que tanto él como su hermano menor, Daniel, habrían sufrido entre 2019 y 2022. Su testimonio, directo y contundente, describió un ambiente de violencia constante supuestamente ignorado por los servicios sociales, a pesar de las repetidas denuncias presentadas por Rivas. Gabriel hizo una cruda narración de los episodios de maltrato, mencionando intentos de estrangulamiento, golpes y amenazas constantes, pintando un retrato escalofriante de su infancia en Cerdeña.
El juicio, que ha comenzado con un notable retraso de ocho años desde las primeras denuncias de Rivas, se ha visto marcado por la potente declaración de Gabriel, que contrastó con la emotiva y desordenada intervención de su madre. Rivas, aún afectada por el trauma y visiblemente nerviosa, solicitó declarar tras un biombo para evitar el contacto visual con su exmarido. El testimonio del joven ha tenido un profundo impacto en la sala, entregando detalles desgarradores que conmocionaron a los presentes y obligaron incluso al Fiscal General a reconocer el retraso inadmisible en abordar las acusaciones. Por su parte, la defensa de Arcuri criticó la declaración de Gabriel, aunque no mostró sorpresa ante las acusaciones. El juicio continuará el próximo mes, donde se esperan aportes de peritos y nuevos testimonios que podrían ser determinantes en el desarrollo del caso.
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