El director mexicano ha culminado un proyecto cinematográfico que ha acariciado por décadas: una adaptación de la clásica novela de Mary Shelley, «Frankenstein». Esta obra, transformada en un proyecto personal y apasionado, representa una fusión íntima entre el director y el material original. Tras años de intentar conseguir el apoyo necesario, finalmente ha logrado llevar a la pantalla una versión única y personal del icónico relato. Esta producción no solo busca adaptar la historia de Shelley, sino también imprimirle una visión que refleje las inquietudes y sensibilidades del cineasta.
El ambicioso proyecto no solo destaca por su fidelidad a la esencia del texto original, sino por cómo reinterpreta temas universales como la creación y el aislamiento. El director ha incorporado elementos de su propia experiencia personal, tejiendo una narrativa que resuena tanto en el ámbito contemporáneo como en el tradicional. La ejecución de la obra ha sido meticulosamente planeada, manteniéndose fiel a la atmósfera gótica que caracteriza a «Frankenstein» mientras introduce nuevas dimensiones emocionales y filosóficas. Este innovador enfoque no solo busca atraer a los fervientes seguidores de la novela, sino también cautivar a nuevas audiencias con su reinterpretación visual y temática.
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