Recibir una notificación de la Agencia Tributaria puede ser un motivo de estrés para muchos contribuyentes debido a la sensación de incertidumbre que genera. Estas comunicaciones, en su mayoría redactadas con lenguaje técnico, suelen ser vistas con preocupación, llevándonos a imaginar problemas fiscales mayores de los que realmente existen.
Sin embargo, es fundamental entender que recibir un requerimiento de Hacienda no implica necesariamente enfrentar una situación grave. Muchas veces, estas comunicaciones forman parte de procesos rutinarios de verificación o son el resultado de pequeños errores en las declaraciones fiscales que se pueden corregir siguiendo las instrucciones adecuadas.
Para aquellos que reciben una carta certificada de la Agencia Tributaria, es vital seguir una serie de pasos para enfrentar la situación de manera adecuada y evitar sanciones innecesarias.
Pasos a seguir ante un requerimiento:
Leer cuidadosamente la comunicación: Al recibir una carta certificada de Hacienda, es importante no rechazarla. Si esto sucede, la notificación podría ser publicada en el Boletín Oficial, y el tiempo para responder empezaría a contar desde entonces. Esto podría derivar en la pérdida del derecho a presentar alegaciones, con potenciales sanciones. Por eso, es crucial leer el documento detenidamente para entender el motivo del requerimiento y las acciones que se deben tomar. En caso de dudas, consultar con un asesor fiscal es una medida prudente.
Responder el requerimiento a tiempo: Una vez que se recibe la comunicación, es necesario atender la solicitud dentro del plazo especificado, que generalmente es de 10 días hábiles. Hacienda suele pedir documentación adicional para verificar la información declarada. Este trámite se puede realizar electrónicamente a través de su portal, utilizando un certificado digital, el DNI electrónico o Cl@ve PIN, además del Código Seguro de Verificación (CSV) proporcionado en la notificación. Alternativamente, se puede enviar la respuesta por correo postal o solicitar una cita presencial en las oficinas de la Agencia Tributaria para aclarar posibles dudas.
- Qué hacer si Hacienda no acepta la respuesta: Si la documentación enviada no satisface las exigencias de Hacienda, se recibirá un nuevo requerimiento con un expediente sancionador. Aquí, será necesario presentar alegaciones y, provisionalmente, abonar la cantidad reclamada, con la posibilidad de solicitar la devolución si se obtiene una resolución favorable. En caso de que Hacienda desestime las alegaciones, se podrá interponer un recurso de reposición, y si éste no prospera, una reclamación económico-administrativa. Como última instancia, se puede optar por un proceso contencioso-administrativo. De agotarse todas las vías sin éxito, se deberá pagar la deuda junto con los intereses, dentro del periodo voluntario establecido para evitar complicaciones adicionales.
Afrontar un requerimiento de Hacienda puede no ser agradable, pero es posible gestionarlo correctamente siguiendo los pasos oportunos y con la documentación adecuada. Actuar con rapidez y buscar asesoramiento profesional en caso de dudas es crucial para mantener las obligaciones fiscales al día y evitar problemas mayores.