
La Guardia Civil ha llevado a cabo una importante ofensiva internacional contra el tráfico ilícito de residuos, liderada en coordinación con EUROPOL y enmarcada dentro de la prioridad EMPACT dedicada a delitos medioambientales. La operación, denominada «Custos Viridis», durante 2025, ha puesto en evidencia la magnitud de una problemática global que afecta tanto a la salud del planeta como a la seguridad sanitaria y jurídica en múltiples países.
El tráfico ilegal de residuos se ha consolidado como un circuito clandestino que opera a nivel mundial, gestionando de forma fraudulenta residuos urbanos e industriales, además de recurrir a la falsificación de documentos y el fraude para mover materiales peligrosos. Este fenómeno genera un impacto ambiental severo, riesgo para la salud pública y alimenta economías clandestinas que complican la labor de las instituciones legales. Destacan especialmente el aumento en el comercio ilícito de gases refrigerantes, provenientes principalmente de Asia, y las exportaciones ilegales desde la Unión Europea de vehículos en fin de vida útil (VFU), textiles y residuos electrónicos (RAEE) hacia regiones de África, Asia e Iberoamérica.
Gracias a la operación, la Guardia Civil ha obtenido cifras que reflejan la escala del problema: más de 337 personas detenidas en inspecciones realizadas a nivel mundial, con un total de 1.048 acciones de verificación. Se han incautado aproximadamente 127.149 toneladas de residuos, valoradas en unos 31 millones de euros, además de aprehender cerca de 602 toneladas de agentes contaminantes, como mercurio, gases refrigerantes y productos fitosanitarios peligrosos. La acción también ha implicado la confiscación de casi 10 millones de euros en efectivo y en cuentas bancarias, junto a la intervención de 130 vehículos y propiedades relacionadas.
España, en esta compleja trama, ocupa un papel estratégico tanto como país de origen, tránsito y destino de residuos peligrosos. La Guardia Civil, a través del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), ha puesto en marcha 23 operaciones específicas contra redes dedicadas al tráfico ilegal de residuos y gases refrigerantes, logrando la detención o investigación de 41 personas, además de detectar la gestión irregular de 77.410 kg de residuos y localizar 250 vehículos importados sin autorización, junto con más de 3.000 certificados falsificados de descontaminación de vehículos. Asimismo, se confiscaron 5.400 kg de gases refrigerantes de efecto invernadero, una cantidad significativa en la lucha contra el cambio climático.
Puertos como los de Algeciras, Barcelona, Valencia y Santander, así como los pasos fronterizos de Irún y La Junquera, representan puntos críticos en el control de entrada y salida de residuos peligrosos. Estas infraestructuras son clave para evitar que los circuitos ilegales proliferes y que los residuos contaminantes lleguen a otros territorios sin control.
Frente a estos desafíos, la Guardia Civil y organizaciones internacionales mantienen jornadas de coordinación en Madrid para fortalecer la lucha contra el tráfico de residuos y los delitos medioambientales. El objetivo es mejorar la trazabilidad en toda la cadena de gestión de residuos, incrementar la cooperación internacional y perfeccionar los instrumentos legales y técnicos para detectar y desmantelar a las redes criminales.
Estas jornadas también abordan fenómenos emergentes como la «bomba de humo» —residuos textiles abandonados en naves alquiladas— o el incremento de incendios en plantas de residuos, que suelen ser utilizados como método para ocultar o destruir materiales ilegales, evidenciando la complejidad y persistencia del problema.
El combate contra el tráfico ilícito de residuos requiere una vigilancia constante y la colaboración entre países, organismos internacionales y entidades policiales. La protección del medio ambiente y la salud pública dependen en gran medida del éxito en estas operaciones, en las que la Guardia Civil continúa desempeñando un papel fundamental.
Fuente: Ministerio del Interior
