
En abril de 2023, Bartolomé Gallego, un jardinero en una urbanización de las afueras de Benahavis, Málaga, descubrió un cráneo humano cerca de Marbella, junto con una maleta que contenía más restos óseos, ropa de mujer y un par de fregonas. La Guardia Civil rápidamente acordonó el área y comenzó una investigación exhaustiva para identificar a la víctima, que se presume sufrió una muerte violenta. A pesar de los esfuerzos mediante la revisión de bases de datos de personas desaparecidas, la identidad de la mujer sigue siendo un misterio. Los agentes han trabajado con el Instituto de Medicina Legal de Galicia para crear una reconstrucción facial con la esperanza de encontrar pistas sobre su identidad mediante la colaboración ciudadana.
Los especialistas determinaron que la víctima tenía alrededor de 40 años, con características europeas, aproximadamente 1,60 metros de altura, piel blanca, cabello oscuro y posiblemente un hijo. Se calcula que falleció entre 2020 y 2023. Aunque se encontraron discos de una radial cerca de los restos, se descartó su relación con el caso, ya que eran recientes. La Guardia Civil ha difundido un retrato robot de la mujer con el objetivo de que cualquier persona que tenga información pueda ayudar a identificarla. Han proporcionado un correo electrónico y un número de teléfono para recibir cualquier dato que pueda contribuir a resolver el caso, destacando la importancia de cualquier pista, por mínima que sea, dada la complejidad y el impacto del descubrimiento.
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