En un giro inesperado en la Liga Asobal, el equipo de balonmano del Barcelona sufrió una derrota ante el Granollers, rompiendo una racha impresionante de siete años de victorias ininterrumpidas en el torneo nacional desde abril de 2018. El partido, disputado en el Palau, terminó con marcador de 30-31, dejando atónitos a los miles de aficionados azulgranas que esperaban presenciar un nuevo triunfo y un laurel liguero consecutivo. Esta victoria es un gran logro para el Granollers, un equipo que se ha forjado una reputación respetable en el ámbito del balonmano en España, y se consolidó en la segunda posición de la liga.
A pesar de los esfuerzos del capitán del Barça, Dika Mem, por liderar una remontada, los errores clave en los momentos finales del partido permitieron al Granollers mantener su ventaja. Con un ambiente cargado de emoción, los visitantes lograron lo que parecía imposible en el balonmano nacional: salir del Palau con una victoria. Con esta derrota, el Barcelona ve comprometida, aunque temporalmente, su hegemonía en el deporte, aunque es cuestión de tiempo para que logren asegurarse su decimoquinta liga consecutiva. Para el Granollers, esta victoria no solo alimentó su aspiración al subcampeonato, sino que también demostró que la supremacía del Barcelona en el balonmano español aún puede ser desafiada.
Leer noticia completa en El Pais.