
La plataforma audiovisual Filmin ha amanecido este martes con pintadas en su sede de Barcelona, en medio de la polémica por la distribución del documental «Ícaro: la ciudad en llamas», que recoge testimonios de policías nacionales sobre los disturbios del procés en 2019. Las inscripciones, que acusan a Filmin de ser «colaboracionistas con la represión española», han sido compartidas en redes sociales por Jaume Ripoll, director editorial y cofundador de la empresa, quien expresó tristeza por el incidente. La confrontación surge después de una campaña de boicot en redes sociales que pedía cancelar las suscripciones al servicio de streaming tras la inclusión del controvertido documental en su catálogo. A pesar de las críticas, Filmin, que no ha revelado cuántas personas han cancelado su suscripción, sostiene que la programación de una película no significa suscribir su enfoque, y defiende su compromiso con la diversidad ideológica.
Las pintadas están vinculadas con el grupo Nosaltres Sols!, un colectivo de derecha catalana independentista surgido como reacción a la sentencia contra líderes del procés. Esta facción cuenta con una notable presencia en redes sociales y está conformada mayoritariamente por jóvenes. En un mensaje dirigido a Ripoll, Nosaltres Sols! aseguró que no permitirán que «insulten a las víctimas» y advertieron de futuras acciones. La compañía, que no planea denunciar los hechos ante los Mossos, entiende el malestar que ha generado el documental debido a que los disturbios de 2019 todavía representan una «herida abierta» en la sociedad catalana. El presidente de Nosaltres Sols!, David Silvestre, conocido por su actividad en TikTok, mantiene una postura nacionalista y asegura que seguirán señalando a quienes consideren ofensivos hacia su comunidad.
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