
La Secretaría de Gobernación de México ha entablado un diálogo con campesinos y agricultores tras un masivo bloqueo de carreteras en 22 estados, en medio de demandas de aumentos en los precios de sus cosechas, discusiones sobre la Ley de Aguas y quejas por la inseguridad imperante. La medida se suma a un creciente conflicto entre el Gobierno y los agricultores, quienes han venido cortando las principales vías del país desde octubre, en busca de soluciones a lo que describen como una crisis en el campo. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, desestimó las protestas calificándolas de tintes políticos, lo que ha provocado una fuerte respuesta de líderes del movimiento, como Eraclio Rodríguez del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, quien calificó de absurda tal afirmación. Al mismo tiempo, Claudia Sheinbaum, presidenta del gobierno, aseguró que los comentarios de Rodríguez fueron malinterpretados y que no hay persecución por manifestarse.
Mientras tanto, las movilizaciones continúan en algunas áreas estratégicas como la garita de Juárez en el norte del país y la autopista Arco Norte en el Estado de México, entre otros puntos de tensión. La demanda central de los manifestantes es que sus cosechas sean compradas al costo total de producción más un 30% adicional como utilidad, en contraste con la oferta gubernamental de un pago del 50% de la producción. En ciertas zonas, los bloqueos no han cesado, persistiendo en áreas como la autopista de Morelia en Jalisco y las vías en Delicias, Chihuahua. Este movimiento sigue siendo una demostración del desafío que enfrentan los trabajadores del campo, quienes urgen una atención inmediata para cumplir con compromisos financieros inaplazables, manifestando un descontento profundo hacia lo que consideran soluciones insuficientes por parte del gobierno.
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