Helene ha tocado tierra en la región de Big Bend, Florida, a las 23.10 horas locales, convirtiéndose en una tormenta de categoría 4 «extremadamente peligrosa» con vientos máximos sostenidos de 140 millas por hora, según el Centro Nacional de Huracanes. Esta borrasca ha generado una marejada ciclónica que podría elevarse hasta los 6 metros, acompañado de olas destructivas. Las autoridades locales confirmaron al menos una muerte debido a la caída de un cartel en el noroeste del estado. Los equipos de emergencia aún no tienen una imagen clara del impacto debido a la oscuridad, señaló el gobernador Ron DeSantis.
La tormenta, que avanza hacia el sur de Georgia, podría causar más víctimas mortales. DeSantis advirtió que tomará varias horas antes de que el personal de rescate pueda acudir a las áreas más afectadas. Helene es el decimocuarto huracán más poderoso registrado en los Estados Unidos y el séptimo más devastador en la historia de Florida, según el Centro Nacional de Huracanes. La situación sigue siendo crítica y las autoridades insisten en la precaución mientras evalúan los daños y organizan los esfuerzos de rescate.
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