

El Ayuntamiento de Getafe ha decidido rechazar unánimemente la celebración de la macro-feria “Madrilucía” en el recinto Iberdrola Music, en un firme acto de oposición a eventos que, según las autoridades locales, causan graves impactos en la ciudad. Este evento, que planeaba extenderse durante 20 días con una afluencia diaria de hasta 60.000 personas y actividades hasta la madrugada, fue desestimado en el Pleno Municipal.
Sara Hernández, alcaldesa de Getafe, expresó su postura indicando que el rechazo no se debe a un desprecio por las tradiciones andaluzas, sino más bien a la inadecuación del recinto propuesto. «Esto no va de hacer eventos, va de organizar macroeventos”, puntualizó Hernández, argumentando que el recinto Iberdrola no es capaz de soportar las consecuencias negativas que tales eventos traen consigo.
El retraso del inicio de “Madrilucía” provocaría una coincidencia con las Fiestas Patronales de Getafe, planteando potenciales problemas de seguridad y movilidad que ya han sido evidentes en eventos anteriores como Mad Cool y Reggaeton Beach. La preocupación se intensifica ante la noticia de que se abrirá juicio oral contra el promotor del festival Mad Cool por presuntos delitos medioambientales relacionados con su edición de 2023.
Históricamente, durante eventos de gran envergadura en fines de semana, las infraestructuras locales han sido severamente afectadas, con cierres notables de la M-45 y calles del polígono Marconi. Esta situación ha complicado la movilidad y ha afectado tanto a empresas como a la vida diaria de los vecinos.
El Pleno se ha mostrado claro en exigir que ningún evento se lleve a cabo en el recinto Iberdrola Music sin un informe favorable del Ayuntamiento de Getafe. Además, demandan que cualquier dispositivo necesario para la seguridad y el orden, desde tráfico hasta limpieza, sea completamente detallado y financiado por el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid, sin involucrar las arcas municipales de Getafe.
Con este rechazo, Getafe establece un precedente para futuros eventos, subrayando la importancia de considerar el impacto ambiental, la seguridad y la viabilidad de las infraestructuras antes de la celebración de grandes concentraciones de personas.
