

Cada cierto tiempo vuelve el mismo debate: ¿qué comunidad autónoma tiene más kilómetros de costa en España? La pregunta parece sencilla, pero en realidad tiene trampa técnica (y también administrativa). La cifra cambia en función de qué se entiende exactamente por “costa”, qué se incluye (rías, estuarios, marismas, islas, islotes) y qué metodología se usa para trazar la línea.
En los últimos días, la discusión se ha reactivado a raíz de informaciones que apuntan a dos “rankings” distintos: uno que sitúa a Galicia como la comunidad con mayor costa y otro que coloca a Andalucía en primera posición. Ambos pueden ser correctos… a la vez.
El listado más citado —y el que aparece en el anexo de Wikipedia basado en datos del Instituto Geográfico Nacional (IGN)— ordena a las comunidades y ciudades autónomas por kilómetros de costa del siguiente modo:
En este enfoque, se habla de costa como línea litoral marítima (y se aclara que se incluyen islas e islotes vinculados a provincias peninsulares). Con esa definición, Galicia suele salir primera por una razón obvia para cualquiera que haya mirado un mapa: su litoral es extremadamente recortado, con rías, entrantes, cabos y ensenadas que multiplican la longitud del contorno.
Y aquí aparece la primera “paradoja”: en geografía, cuanto más recortada es una costa, más crece la medida… y más depende de la resolución con la que la calcules. No es lo mismo medir con una línea “gruesa” (pocos puntos) que con una línea muy detallada (muchos puntos). Es el típico problema de “cuánto mide una costa” que, llevado al límite, recuerda a un fractal: cuanto más zoom haces, más costa aparece.
El otro ranking que ha generado titulares se apoya en un concepto jurídico y técnico distinto: la línea de deslinde del Dominio Público Marítimo-Terrestre (DPMT), que gestiona el Estado en aplicación de la Ley de Costas.
En ese marco, algunas mediciones incluyen tramos interiores asociados a la dinámica mareal, estuarios y riberas que, a efectos de protección y gestión pública, se tratan como parte del ámbito marítimo-terrestre. Es decir: no se mide “solo” el borde del mar abierto, sino la línea legal de costa que delimita qué terrenos son dominio público, qué se protege y hasta dónde llega el control administrativo del litoral.
Ahí es donde aparece el caso que ha encendido la conversación: Andalucía pasa a superar a Galicia cuando se contabiliza la costa según esa línea de deslinde, porque el Guadalquivir entra en juego como gran eje fluvial con comportamiento estuarino en su tramo bajo. En el artículo citado (Diario de Sevilla) se ofrecen cifras de este enfoque: Andalucía con 2.113,3 km frente a Galicia con 1.884,8 km, precisamente por esa consideración.
Lo llamativo es que, con esa lógica administrativa, incluso una provincia considerada “de interior” puede acumular “costa” en términos de DPMT. El ejemplo más impactante es Sevilla, que según esa misma información tendría 599,9 km incluidos en la línea de deslinde, gracias al Bajo Guadalquivir y su entorno de brazos, marismas y ribera.
La respuesta realista es: depende de la pregunta exacta.
Y en medio hay un matiz importante: comparar ambos números como si fueran la misma unidad es como comparar “capacidad bruta” y “capacidad útil” en almacenamiento. Se parecen, pero no son lo mismo.
Esta distinción no es solo semántica. Tiene implicaciones prácticas:
Si un medio quiere ser preciso sin matar el titular, una formulación razonable sería:
Así se evita vender una cifra como absoluta cuando, en realidad, es una medida dependiente de definición.
Depende de la metodología. En el recuento geográfico más citado (IGN/Wikipedia), Galicia aparece como primera con 1.629 km. En recuentos basados en la línea de deslinde del DPMT, Andalucía puede superar a Galicia al incluir tramos asociados al Bajo Guadalquivir.
No es que “cuenten doble” de forma literal, sino que una costa muy recortada (rías, entrantes, penínsulas) tiene más longitud de contorno. Además, la cifra cambia según la precisión del trazado: a más detalle, mayor longitud.
Porque algunas mediciones no hablan de litoral marítimo, sino del dominio público marítimo-terrestre y su línea de deslinde, que puede incluir riberas y tramos estuarinos del Guadalquivir a efectos de gestión y protección.
Para geografía básica, suele usarse el ranking por kilómetros de costa del IGN difundido en compilaciones como Wikipedia. Para temas legales, urbanísticos o de protección del litoral, tiene más sentido acudir al enfoque del DPMT (Ley de Costas y deslindes).
vía: Mentes Curiosas
