

En un movimiento audaz hacia la independencia tecnológica, Galaxus, el gigante suizo del comercio electrónico, ha emprendido un ambicioso proyecto para remodelar su infraestructura de red con la implementación de tecnologías open source. Desvinculándose de grandes proveedores y costosos contratos, la empresa ha desarrollado su propio «sistema nervioso» digital, conectando 30 ubicaciones a lo largo de Europa mediante túneles cifrados peer-to-peer.
La transición no ha sido sencilla, pero la motivación detrás de esta audaz decisión es clara: escapar de las limitaciones y costes impuestos por las nubes públicas, el hardware propietario y los servicios gestionados. El equipo de infraestructura, conocido internamente como Planet Express, cuestionó la dependencia de contratos cerrados y eligió un enfoque de red más autónomo.
La nueva infraestructura de Galaxus se apoya en un ecosistema de hardware estándar y software libre, integrando tecnologías como Proxmox VE como hipervisor, OpenWRT como sistema operativo de los routers, y soluciones VPN peer-to-peer como Tailscale y su contraparte autoalojada, Headscale. Esta red no solo conecta almacenes y oficinas, sino que también permite una mayor flexibilidad en la gestión de cargas de trabajo y una capacidad de respuesta más ágil ante las necesidades del negocio.
Con la implementación de automatización a gran escala mediante Terraform y Ansible, Galaxus ha logrado garantizar que su infraestructura sea gestionable y escalable sin someterse a las ataduras de proveedores externos. Este enfoque ha permitido a la empresa liberar su framework Ansible para OpenWRT en GitHub, contribuyendo al ecosistema open source que ha sido crucial en la materialización de su proyecto.
El impacto de esta estrategia va más allá de la mera independencia tecnológica. Galaxus ahora tiene la capacidad de mover cargas de trabajo entre diferentes plataformas según las condiciones del mercado, evitando dictámenes contractuales que antes limitaban sus opciones. La seguridad y agilidad con las que operan sus redes corporativas representan un cambio significativo en cómo las empresas pueden gestionar sus infraestructuras digitales.
Galaxus está enviando un mensaje contundente a la industria: confiar en la capacidad interna y en el talento de sus ingenieros les ha permitido ganar independencia estratégica, mejorar su capacidad de negociación y alcanzar una mayor transparencia técnica. La compañía suiza está demostrando que, con el enfoque adecuado, es posible reducir la dependencia de tecnologías propietarias y avanzar hacia una verdadera soberanía digital.
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