

La Fundación Real Madrid ha inaugurado una nueva edición de sus esperados campus de verano, comenzando con el campus urbano de baloncesto, una propuesta accesible y atractiva en el corazón de Madrid. El evento, organizado en el colegio Mater Immaculata, se erige como una solución ideal para las familias que buscan actividades enriquecedoras y divertidas para sus hijos durante las vacaciones escolares.
Cada verano, la Fundación reúne a niños y adolescentes que buscan no solo mejorar sus habilidades deportivas, sino también vivir una experiencia educativa integral. Con edades comprendidas entre los 5 y los 17 años, cerca de quinientos jóvenes participarán este año en los diferentes programas ofrecidos, que incluyen modalidades sociodeportivas, adaptadas e inclusivas.
El campus urbano de baloncesto es más que una escuela para amantes del deporte. Se trata de una iniciativa que va más allá de la práctica deportiva ordinaria, ya que combina el entrenamiento técnico y táctico con la educación en valores fundamentales. La Fundación Real Madrid ha incorporado un modelo educativo que prioriza el respeto, el compañerismo y la autoestima entre los participantes, asegurando un entorno positivo y constructivo.
A lo largo de las jornadas, los chicos y chicas que asisten al campus tienen la oportunidad de aprender y perfeccionar desde las nociones más básicas hasta las técnicas más avanzadas del baloncesto, siempre bajo la supervisión de entrenadores cualificados que también juegan un papel crucial en la formación integral de cada participante.
Con esta iniciativa, la Fundación reafirma su compromiso con la educación deportiva de calidad y la promoción de valores sociales, contribuyendo al desarrollo personal de los menores. Brinda además una alternativa atractiva para aquellos padres que buscan una actividad segura y enriquecedora para sus hijos durante los meses de verano.
La oferta de la Fundación Real Madrid se perfila no solo como un espacio para el desarrollo físico, sino también como una oportunidad para forjar amistades y aprender lecciones que trascienden la cancha de baloncesto. En el colegio Mater Immaculata, se despliega un escenario que invita al aprendizaje y a la convivencia, haciendo del baloncesto un vehículo para la formación integral de cada joven participante.
