

La Fundación Jiménez Díaz ha sido escenario de un evento fundamental para debatir sobre los cuidados paliativos y su relevancia en la atención sanitaria. La jornada titulada ‘El final de la vida: cambiar la mirada’ reunió en Madrid a profesionales de la salud, pacientes y sus familias para tratar un tema a menudo envuelto en tabúes y malentendidos.
La Dra. María Herrera, líder del Departamento de Cuidados Paliativos en los hospitales de Quirónsalud integrados en el Sermas, puntualizó que los cuidados paliativos no son exclusivamente para pacientes terminales. Con su enfoque, busca desmitificar la idea de que solo se aplican en las últimas etapas de la vida. «Acompañan a personas con enfermedades crónicas o avanzadas durante años, ayudándolas a planificar y vivir con calidad», afirmó.
El programa de la jornada exploró múltiples aspectos de los cuidados paliativos, tanto en el ámbito domiciliario como en el hospitalario. Participaron expertos como el Dr. Eduardo García Romo, coordinador de esta área en la Fundación, quienes debatieron sobre la complejidad de la atención a pacientes en situaciones críticas, incluyendo el soporte a cuidadores y equipos médicos.
La intervención de la Fundación 38 Grados marcó uno de los momentos más emotivos del evento. Compartieron su labor en cumplir los últimos deseos de pacientes en fase terminal, acompañados de conmovedores testimonios de familiares que destacaron la empatía y cercanía de los equipos de cuidados paliativos.
Además, la red asistencial del Sermas firmó el manifiesto de la plataforma «Para ti, Paliativos», respaldada por la Fundación Pía Aguirretxe, que aboga por el acceso universal a estos cuidados. La Dra. Herrera subrayó que el enfoque paliativo trata no solo el cuerpo, sino también la mente y las emociones, resaltando una atención humanizada centrada en la persona.
Esta jornada refuerza la estrategia de humanización asistencial de la Fundación Jiménez Díaz y se enmarca en su compromiso con una medicina integral y de calidad. El evento, que también se transmitió en línea, concluyó con una lectura poética que dejó un mensaje de esperanza sobre la necesidad de una atención paliativa que favorezca tanto a pacientes como a sus familias y al personal sanitario.
