

El programa «Un empleo, un futuro tras la DANA» ha concluido con éxito después de ocho intensos meses de dedicación, ofreciendo una ruta hacia la recuperación a 60 personas afectadas por el devastador fenómeno climático en la Comunidad Valenciana. Esta iniciativa, nacida de la cooperación entre Fundación Integra y Banco Santander, ha alcanzado un hito al facilitar la inserción laboral de 40 de sus participantes, devolviéndoles así la estabilidad y la esperanza en el futuro.
Financiado por Banco Santander y ejecutado por Fundación Integra, el programa se centró en proporcionar acompañamiento personalizado, orientación laboral, formación específica y mediación con el tejido empresarial, configurando un modelo de intervención integral. Este esfuerzo conjunto involucró a más de 40 entidades sociales y 30 empresas locales, con un enfoque particular en aquellos que enfrentan las mayores barreras para el empleo – mujeres víctimas de violencia, personas sin hogar, exreclusos y familias en situación de extrema vulnerabilidad.
El impacto va más allá de las cifras de empleo. Según Fundación Integra, más que ofrecer nuevos contratos, se trata de brindar una oportunidad para que los participantes recuperen el control sobre sus vidas y su autoestima. «El empleo es mucho más que un contrato: es la oportunidad de recuperar el control de sus vidas, de volver a sentirse capaces y de proyectar un futuro posible», afirman desde la Fundación.
El diseño del programa incluyó itinerarios de orientación laboral diseñados para culminar en empleos en sectores como la limpieza, almacenes, hostelería y administración. Adicionalmente, se desarrolló un programa formativo de 30 horas, que abarcó talleres sobre cómo elaborar currículums, preparación para entrevistas y desarrollo de competencias laborales. Estas sesiones fueron impartidas por un equipo de 24 voluntarios corporativos provenientes de 14 empresas, entre ellas, profesionales del propio Santander.
Tanto Banco Santander como Fundación Integra han ratificado su compromiso con la integración laboral de personas en situaciones de vulnerabilidad, mostrando cómo la colaboración entre el sector privado y las organizaciones sociales puede generar cambios tangibles y profundos. Este espíritu de cooperación también se refleja en iniciativas como «De Mujer a Mujer», que apoya a mujeres víctimas de violencia en su camino hacia la independencia personal y profesional.
Fundación Integra, desde su fundación en 2001, ha mantenido su misión de facilitar el acceso al empleo a personas en exclusión social y con discapacidad, creando más de 26.500 oportunidades laborales hasta la fecha. Su labor no solo transforma la vida de individuos, sino que también fortalece el tejido social al integrar a estos colectivos dentro de las empresas, promoviendo así la cohesión y el desarrollo comunitario. Esta conjunción de fuerzas entre sociedad civil y corporaciones subraya la importancia de seguir apostando por modelos de inclusión laboral como vía para un progreso más justo y equitativo.
