
Ana Luisa Peluffo, icónica actriz del cine mexicano del siglo XX, falleció a los 96 años en su rancho de Tepatitlán de Morelos, Jalisco. Peluffo, cuyo talento se desplegó en más de cien producciones cinematográficas, telenovelas y teatrales, será recordada por su pasión y vanguardia, características que la llevaron a ser una figura revolucionaria en la industria fílmica nacional. Su carrera despegó en 1948 con «Tarzán y las sirenas», pero fue su papel en «La fuerza del deseo» en 1955 lo que marcó un antes y un después en su trayectoria, al protagonizar el primer desnudo artístico del cine mexicano. Este hito derribó barreras sociales y abrió el mercado europeo al cine nacional, a pesar de las controversias y censuras que suscitó en su momento.
A lo largo de su carrera, Peluffo alternó entre exitosas producciones nacionales e internacionales, consolidándose como una figura versátil que dejó huella tanto en el drama como en la comedia. Protagonizó películas como «La Diana cazadora», enfrentándose nuevamente a la censura, y compartió pantalla con grandes estrellas de la época en cintas como «Las señoritas Vivanco». Además, su interpretación en «Contrabando y traición» reflejó su capacidad para adaptarse a diferentes géneros. Hacia el final de su carrera, Peluffo también brilló en telenovelas populares, dejando un legado imborrable. La Filmoteca de la UNAM y la Asociación Nacional de Actores han rendido homenaje a su contribución indiscutible al cine mexicano, recordándola como una pionera que desafió convenciones y abrió camino para futuras generaciones.
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