
Gregorio Morán, uno de los periodistas más intrépidos e influyentes de España, falleció a los 79 años en Barcelona, dejando un legado de escritos que cuestionaron las narrativas oficiales sobre la historia reciente del país. Nacido en Oviedo en 1947, Morán destacó como un ferviente polemista, inicialmente reconocido por su biografía del presidente Adolfo Suárez publicada en 1979, un texto que desafió la visión convencional de la Transición española. Su carrera periodística fue notablemente marcada por su columna en «La Vanguardia», «Sabatinas intempestivas», que le permitió durante casi tres décadas exponer sus opiniones contracorriente hasta su salida en 2017. A partir de entonces, continuó su labor en diversos medios digitales, siempre fiel a su estilo crítico y sin concesiones.
La trayectoria de Morán estuvo presidida por su abierto desafío a las estructuras de poder y sus continuos enfrentamientos con la censura y las presiones políticas. Aunque su carrera comenzó en clandestinidad como integrante del PCE en Madrid, su interés por la política y la historia española se expandió en el extranjero, especialmente en París y Barcelona. Su pluma comprometida e incisiva le valió tanto admiración como detractores; sus escritos sobre figuras políticas, como su polémica obra «Miseria y grandeza del Partido Comunista de España», y sus libros sobre figuras culturales durante el franquismo marcaron un estilo distintivo. En sus últimos años, su personalidad aguerrida y su búsqueda constante de la verdad siguieron manifestándose en obras como «El jugador de billar» sobre Felipe González, confirmando su reputación como un periodista valiente y sin miedo a las represalias.
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