
Amelia del Castillo, una pionera en el ámbito del fútbol español, ha fallecido a los 82 años, dejando un legado imborrable en la historia del deporte. En un país donde las mujeres enfrentaban numerosas barreras en el ámbito del fútbol, Amelia rompió moldes al fundar y presidir el Club Atlético de Pinto en 1963, un logro sin precedentes en España. Con solo 18 años y motivada por su pasión por el fútbol, organizó un equipo en su pueblo natal, Pinto, y consiguió federarlo pese a las restricciones de género de la época. Contaba con el apoyo del entonces presidente del Atlético de Madrid, Vicente Calderón, quien se convirtió en su mentor y brindó apoyo al club con equipamiento y asesoría. Su valentía y determinación no solo le ganaron el respeto de sus colegas en el ámbito deportivo, sino que también la hicieron merecedora de la medalla del mérito deportivo de Madrid en 1975.
A pesar de los desafíos culturales y políticos, con el alcalde de Pinto obstaculizando su camino debido a prejuicios de género, Amelia siempre mantuvo su compromiso con el deporte y el Club Atlético de Pinto. Aunque se vio obligada a apartarse en una época, su impacto perduró, y en el año 2000 el club la honró con el título de presidenta de honor y dio su nombre al estadio local. Este fin de semana, la localidad de Pinto ha decretado tres días de luto oficial en su memoria. Salomón Aguado, el actual alcalde, ha expresado su pésame y el de los vecinos a través de la red social X, recordando a Amelia como una figura ejemplar cuya historia trascendió fronteras y sirvió de inspiración a muchas mujeres en el ámbito deportivo y más allá. Con su fallecimiento, el mundo del deporte pierde a una auténtica pionera que nunca dejó de luchar por sus sueños y que allanó el camino para las futuras generaciones de mujeres en el fútbol.
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