En un hito para la región, el tren de alta velocidad modelo AVRIL, serie 106 de Renfe, ha alcanzado los 300 kilómetros por hora en las vías de Extremadura durante un periodo de pruebas impulsado por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF). Estas pruebas se realizan en el tramo de alta velocidad que conecta Plasencia con Badajoz, un recorrido de 195 kilómetros operativo desde 2023. Los ensayos, llevados a cabo en horario nocturno para evitar interferencias con el servicio regular, tienen como objetivo verificar la eficacia de los sistemas de señalización y seguridad ERTMS, esenciales para los corredores de alta velocidad. Asimismo, este avance representa un paso significativo para una infraestructura que busca integrar a Extremadura dentro de la red de alta velocidad conectada con Madrid antes de 2030.
El progreso de estas pruebas ha sido recibido con entusiasmo por autoridades locales y nacionales. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, destacó la transformación de la línea, recalcando la transición de trenes diésel a eléctricos, que ahora pueden alcanzar mayores velocidades. Por otro lado, el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, consideró estas pruebas como un avance positivo, subrayando las inversiones realizadas en el marco del Corredor Atlántico. En paralelo, continúan las obras para completar el trazado total de 437 kilómetros que conectará Madrid con Lisboa, incluyendo las etapas de electrificación y seguridad, aspectos cruciales para el futuro de la movilidad en la región.
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