
Esta mañana se ha inaugurado en el Centro Cultural Eduardo Úrculo de Tetuán la exposición «Gregorio Ordóñez. La vida posible», un homenaje al político vasco asesinado por ETA hace más de tres décadas. La muestra ha sido presentada por el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, y la concejala de Tetuán, Paula Gómez-Angulo. La presidenta de la Fundación Gregorio Ordóñez y viuda del parlamentario, Ana Iríbar, ofreció un emotivo recorrido explicativo por la exposición.
La exposición permanecerá abierta al público hasta el 11 de diciembre y ofrece un recorrido vívido por la vida del parlamentario vasco a través de centenares de objetos personales, fotografías familiares, recortes de prensa y cartas a su esposa. José Fernández destacó la valentía de Gregorio Ordóñez al defender sus ideas en un contexto de amenaza constante, resaltando su compromiso con la política como servicio público. Subrayó la importancia de defender su memoria y la de todas las víctimas de ETA como un deber moral y democrático.
Por su parte, Paula Gómez-Angulo elogió el coraje y las convicciones de Ordóñez, recalcando que su legado debe ser conocido especialmente por las generaciones jóvenes que no vivieron aquellos años. La concejala enfatizó el deber democrático de transmitir esta parte de la historia, asegurando que mantener vivo su legado es más que un homenaje, es una obligación ciudadana.
La exposición se estructura en tres apartados: el atentado, la ciudad posible y la vuelta a los orígenes, recreando un espacio lleno de vida e inspiración artística. Enrique Bonet, Antonio Mingote y Javier Mariscal, entre otros, han contribuido a esta muestra con viñetas y diseños. Además, se pueden ver las primeras apariciones en prensa de Ordóñez, manuscritos de su autoría, y material electoral que documenta su trayectoria política.
Un elemento destacado de la muestra son las proyecciones del cineasta Iñaki Arteta, quien recupera la voz clara y valiente de Ordóñez a través de tres documentales: «La muerte temprana», «Declaración de principios» y «El tiempo y la ciudad». Estas proyecciones refuerzan el mensaje de libertad y vida que permea toda la exposición, erigiéndose como un homenaje universal a las víctimas del terrorismo.
La exposición «Gregorio Ordóñez. La vida posible» no solo se centra en recordar cómo murió el político, sino en resaltar cómo vivió, qué defendió y el inmenso valor con el que ejerció su libertad. Se trata de un tributo que busca mantener viva su memoria, educando y recordando a toda una generación la historia y los sacrificios de aquellos que, como Ordóñez, lucharon por un mundo justo y libre.
