

En 2025, la red pública de atención a personas con enfermedad mental grave y duradera ha logrado ampliar su cobertura para brindar apoyo a un total de 9,318 personas y sus familias, según las recientes estadísticas proporcionadas por el sector. De los usuarios atendidos, el 58.6% fueron hombres y el 41.4% mujeres, lo cual refleja una muestra significativa de la población que requiere estos servicios.
El desglose de los recursos utilizados por los beneficiarios es diverso. Un total de 2,528 personas participaron en centros de rehabilitación psicosocial, mientras que 1,346 aprovecharon los dispositivos de atención diurna. La rehabilitación laboral fue el recurso elegido por 2,014 usuarios. Además, 1,459 individuos recibieron apoyo en sus hogares gracias a los Equipos de Apoyo Social Comunitario. Asimismo, 1,336 encontraron apoyo en recursos residenciales y 366 en pisos supervisados y pensiones. Un aspecto destacado es la atención brindada a personas sin hogar, con 269 beneficiarios utilizando centros especializados.
Con miras a mejorar y ampliar estos servicios, la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales ha asignado un presupuesto de 105 millones de euros para este año, representando un notable incremento del 13.4% respecto al año anterior. Esta inversión reforzará la red compuesta por 7,181 plazas públicas y 233 centros y servicios, incluidos dispositivos de día, de rehabilitación psicosocial y laboral, además de equipos de apoyo comunitario que se desplazan a los domicilios, y una variedad de residencias y pisos supervisados. El soporte se extiende también a plazas en pensiones y asistencia especializada para los sin hogar.
En el centro de este esfuerzo se encuentran más de 1,500 profesionales que, además de ofrecer cuidados directos a los usuarios, proporcionan un valioso apoyo a las familias a través de asesoramiento personalizado. Se realizan programas de información y orientación en técnicas para la resolución de conflictos, consolidando un enfoque integral que defiende el bienestar emocional de los individuos en discusión.
Los centros de la red pública no solo se focalizan en el cuidado directo, sino que también toman un papel activo en la realización de actividades de concienciación y combate contra el estigma relacionado con la enfermedad mental. Este enfoque no solo busca el tratamiento clínico de los individuos afectados, sino que también trabaja para cambiar la percepción social hacia estas condiciones, contribuyendo a una aceptación más inclusiva y comprensiva en la sociedad.
Claramente, la ambiciosa inyección de recursos por parte de la administración refleja no solo un reconocimiento de la necesidad de estos servicios, sino también una apuesta continua por una atención más humanizada y efectiva para algunos de los ciudadanos más vulnerables.
