En el Ultra Trail del Mont Blanc, la prestigiosa competición de ultradistancia que desafía a los corredores con 170 kilómetros y 10.000 metros de desnivel a través de los majestuosos Alpes, se vivió un emocionante cambio de protagonistas. La neozelandesa Ruth Croft sorprendió al adelantar con contundencia a la estadounidense, quien ostentaba tres títulos en Chamonix. Mientras tanto, el carismático británico Tom Evans logró superar sus demonios y emergió victorioso tras una intensa jornada nocturna que puso a prueba su resistencia en un circuito que finalmente midió 172,7 kilómetros debido a ajustes por condiciones climáticas adversas.
En la categoría masculina, Evans, acompañado por el estadounidense Ben Dhiman, desplegó una estrategia calculada que rindió frutos al llegar al amanecer con una victoria en el bolsillo. Este enfoque metódico, similar al de Croft, refleja una tendencia hacia la ciencia y la psicología aplicada en el deporte de ultradistancia, distanciándose de enfoques más románticos. Evans, celebrando con alegría su triunfo en Chamonix, demostró la efectividad de un plan bien estructurado, mientras que Croft se consolidó como un nuevo ícono al completar el triplete de victorias en las distintas modalidades del Mont Blanc.
Leer noticia completa en El Pais.