A partir del próximo mes, entrarán en vigor nuevos cambios en la tarificación arancelaria para mercancías valoradas en 800 dólares o menos. Estas mercancías estarán sujetas a dos tipos de tarifas dependiendo de su naturaleza y origen. El objetivo de esta medida es simplificar el proceso de importación y facilitar un flujo más ágil de bienes en el mercado internacional, beneficiando tanto a consumidores como a pequeños importadores. Las autoridades aduaneras han implementado un sistema digital que permitirá gestionar las tarifas de manera más eficiente, reduciendo los tiempos de procesamiento.
Esta nueva estructura tarifaria busca también alinear las regulaciones locales con las prácticas internacionales, fortaleciendo la competitividad del mercado. Los expertos señalan que la medida podría incentivar el comercio minorista y la entrada de nuevos productos, ofreciendo a los consumidores una mayor variedad y mejores precios. Sin embargo, algunos sectores se han mostrado cautelosos ante la implementación, preocupados por el posible impacto en los ingresos fiscales y el cumplimiento adecuado de las normativas. Las autoridades se mantienen optimistas y han anunciado monitoreos regulares para evaluar el impacto de estos cambios y realizar ajustes si es necesario.
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