
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha alertado sobre el impacto significativo que el conflicto en Irán tendrá en el mercado del Gas Natural Licuado (GNL), estimando que las repercusiones se sentirán durante al menos dos años. Según un informe reciente, el conflicto podría llevar a una pérdida acumulada de aproximadamente 120.000 millones de metros cúbicos de suministro de GNL entre 2026 y 2030, afectando cerca del 15% del volumen previsto. Esta interrupción está especialmente concentrada en los años 2026 y 2027, retrasando el esperado crecimiento del sector. Aunque se prevé que nuevas plantas de licuefacción podrían mitigar parte de estas pérdidas, la AIE enfatiza la urgencia de fortalecer las inversiones a lo largo de la cadena de valor del gas y diversificar las fuentes energéticas para mantener la seguridad del suministro.
El conflicto ha desestabilizado el mercado global de gas natural, agravado por el cierre del estrecho de Ormuz, lo que ha llevado a una «perturbación sin precedentes» en el suministro y los precios. La pérdida temporal de cerca del 20% del suministro mundial de GNL ha desatado una fuerte volatilidad en los precios, alcanzando niveles no vistos desde la crisis energética de 2022-2023 y provocando ajustes en la demanda. Los ataques a infraestructuras energéticas en Oriente Próximo han reducido la disponibilidad de gas, mientras que los daños en plantas de licuefacción han retrasado la expansión del GNL. Antes del conflicto, el mercado mostraba signos de reequilibrio, con un crecimiento del comercio de GNL y una caída en los precios. Sin embargo, la situación actual ha revertido estas tendencias, generando una caída en la producción mundial y un encarecimiento del gas que ha debilitado la demanda en los principales mercados importadores, especialmente en Europa.
Leer noticia completa en El Pais.
