
París se ha posicionado este martes como el núcleo de la diplomacia europea en torno a la guerra de Ucrania, destacando la cumbre de la Coalición de Voluntarios, donde líderes de 35 países, incluido el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y los primeros ministros de Reino Unido y Alemania, han esbozado un marco para la posguerra. Durante el encuentro, que hubo de celebrarse en el Elíseo, se aprobaron acuerdos preliminares centrados en la creación de «garantías de seguridad» para Ucrania, que incluyen la formación de un ejército ucraniano de 800,000 efectivos y la supervisión del alto el fuego, liderada por Estados Unidos. Los líderes han reconocido una convergencia operativa sin precedentes entre los aliados, con la promesa de que cualquier nuevo ataque ruso será contrarrestado con apoyo legalmente vinculante.
Además, tanto Reino Unido como Francia han delineado planes para establecer centros militares en Ucrania tras un potencial alto el fuego, mientras que Sánchez ha dado señales acerca de la participación de tropas españolas en una hipotética misión de paz. Sin embargo, no todos los aliados comparten el mismo enfoque: Alemania rechazó el despliegue de tropas en Ucrania, sugiriendo que su participación se limitaría a países vecinos. Italia y Polonia también han descartado enviar soldados, posicionándose más en un rol logístico. Con el respaldo de Estados Unidos en el horizonte, los líderes europeos han puesto en marcha una travesía diplomática hacia una paz duradera, mientras las tensiones con Rusia siguen latentes.
Leer noticia completa en 20minutos.
