El acuerdo entre los socialistas y ERC para la financiación de Cataluña, denominado «concierto fiscal», establece que la Generalitat gestione todos los impuestos y luego determine su contribución al Estado. Sin embargo, el pacto es ambiguo y parece diseñado principalmente para investir a Salvador Illa como presidente, dejando dudas sobre su viabilidad. Mientras ERC obtiene peso político y el PSC recupera poder, la respuesta del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al futuro del modelo de financiación sigue siendo incierta. La vicepresidenta María Jesús Montero negó categóricamente cualquier intención de implementar un concierto económico, subrayando la complejidad y el escepticismo que rodean al acuerdo.
Leer noticia completa en El Pais.