

España oficializó su intención de candidatear a Luis Planas para la dirección general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). La noticia fue confirmada por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien además destacó que esta iniciativa forma parte de una estrategia para reforzar el multilateralismo y ampliar la presencia española en decisiones que impactan la seguridad alimentaria global.
La candidatura de Planas, actual ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, se presentó en un contexto de competencia dentro de la Unión Europea. Italia, por su parte, anunció la postulación de Maurizio Martina, exministro de Agricultura y actual subdirector de la misma agencia internacional, en respaldo a la larga tradición italiana en la organización, cuyo sede se encuentra en Roma. Las autoridades italianas argumentan que su país merece este cargo por su historia en el organismo y, además, buscan garantizar una posición de liderazgo europeo en un escenario donde la gestión alimentaria internacional adquiere una relevancia cada vez mayor.
El proceso de selección para la próxima dirección de la FAO aún no ha definido fechas concretas, pero se espera que las candidaturas se oficialicen en los próximos meses, con una votación prevista para el verano de 2027. La elección se realiza mediante un sistema de rondas, en el que los 194 países miembros votan en secreto, y se precisan mayorías simples para la aprobación. Actualmente, el puesto lo ocupa Qu Dongyu, de China, quien fue reelegido en 2023 con un respaldo superior al 90% y cuyo mandato concluye en julio de 2027.
Este escenario anticipa una disputa diplomática relevante dentro de la Unión Europea, donde España e Italia trabajan por consolidar su apoyo entre los Estados miembros. La importancia de este cargo radica en que la FAO es una de las principales agencias de Naciones Unidas dedicadas a coordinar esfuerzos en la lucha contra el hambre, la mejora de la productividad agrícola y la sostenibilidad alimentaria en todo el mundo. La elección será uno de los eventos más observados en la agenda internacional del próximo año, dada la relevancia de la organización en la definición de políticas y recursos para enfrentar los desafíos alimentarios, especialmente en un contexto de crecientes crisis ambientales y tensiones geopolíticas.
El respaldo a la candidatura de Planas busca, además, marcar una postura europea frente a la competencia internacional, especialmente en un momento donde la urgencia por garantizar el acceso a los alimentos y gestionar la crisis climática ocupa un lugar prioritario en la agenda global. Mientras tanto, ambas naciones, España e Italia, intensifican sus esfuerzos diplomáticos para sumar apoyos y fortalecer sus opciones en un proceso que promete ser uno de los más disputados en la historia de la organización.
