El secretario de Seguridad de Jalisco, Juan Pablo Hernández, anunció la fuga de 23 reclusos del penal de Vallarta, cerca de Puerto Vallarta, el pasado domingo. Este evento tuvo lugar tras la muerte de Rubén Nemesio Oseguera, conocido como «El Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), abatido en un operativo del Ejército mexicano. La muerte del capo provocó una ola de violencia en el estado, intensificada por balaceras y narcobloqueos. Las autoridades trabajan arduamente para restablecer el orden y localizar a los fugados, mientras el suceso reaviva las preocupaciones sobre la seguridad carcelaria en la región.
Omar García Harfuch, titular de la seguridad federal, reveló un saldo trágico de 25 militares y un agente de la Fiscalía General estatal fallecidos, además de una ciudadana, en la escalada violenta que siguió a la caída de «El Mencho». Asimismo, comunicó que 30 presuntos delincuentes murieron en enfrentamientos y 15 agentes resultaron heridos en Michoacán. El operativo que concluyó con la muerte del líder criminal fue coordinado con agencias de inteligencia de Estados Unidos, logrando su localización en Tapalpa, tras el movimiento de una mujer asociada al capo. Las autoridades instan a la población a mantener la calma y confiar en las medidas de seguridad que se están implementando para devolver la paz al estado.
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