El gobierno palestino ha acusado al ejército israelí de cometer un crimen de guerra tras la muerte de 15 trabajadores humanitarios en Gaza. En un comunicado difundido por la agencia oficial Wafa, el Ministerio de Exteriores de Palestina afirmó que las fuerzas israelíes «ejecutaron» a estos paramédicos tras torturarlos y abandonaron sus cuerpos en Tal el Sultan, en el sur de Gaza. Los cuerpos, que incluyen a ocho paramédicos, cinco rescatistas y un trabajador de la ONU, fueron hallados por personal de la Media Luna Roja Palestina y de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, una semana después de que se perdiera el contacto con ellos. La acusación se produce en medio de un clima de violencia creciente y se pide con urgencia que la comunidad internacional tome acciones.
El bombardeo israelí en Rafah, que inicialmente llamó a estos trabajadores humanitarios para atender a víctimas civiles, ha sido calificado por el gobierno palestino como parte de una campaña más amplia de guerra y desplazamiento. Anwar Abdul Hamid al Attar, jefe de la misión de la Defensa Civil en Rafah, fue recuperado previamente por la Media Luna Roja, con su cuerpo «destrozado». Las operaciones de búsqueda continúan para localizar a otro paramédico desaparecido. El gobierno palestino denuncia que estas acciones buscan destruir la vida en Gaza hasta hacerla inviable para la vida humana, forzando el desplazamiento de su población. Asimismo, se realiza un llamamiento a la comunidad internacional para que actúe conforme a las obligaciones del derecho internacional y responsabilice a los implicados en estos actos.
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