

Julio es el mes preferido para reformar la vivienda: menos lluvia, más horas de luz y tiempo libre para planificar cada detalle. Los datos del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible lo confirman, julio de 2025 concentró 2.420 licencias de reforma y restauración, la cifra más alta del año.
El calor, sin embargo, tiene un lado menos amable para las obras. Las altas temperaturas y la exposición prolongada al sol pueden comprometer la aplicación de aislamientos, morteros y pinturas en la fachada, sobre todo si no se toman precauciones. Los técnicos de Sto Ibérica repasan los fallos más habituales de estas reformas veraniegas.
Uno de los errores más graves es trabajar sobre superficies que llevan horas expuestas al sol. El calor acelera el fraguado y perjudica la adherencia de los materiales. Por eso conviene respetar las temperaturas que marca el fabricante, normalmente entre 5 y 30 grados, y proteger la superficie mientras se ejecuta el trabajo para evitar calentamientos excesivos.
Morteros, adhesivos y pinturas pierden agua rápido bajo el sol y las temperaturas altas, lo que provoca un curado irregular y, con el tiempo, grietas o ampollas. Usar los aditivos que recomienda el fabricante y seguir la ficha técnica al pie de la letra evita buena parte de estos problemas. Elegir bien los materiales de cerramiento también importa aquí, algo que se explica con más detalle en esta guía para elegir entre aluminio y PVC según el clima.
Pintar sobre una superficie demasiado caliente provoca un curado desigual y problemas estéticos en el acabado. Hay que respetar los tiempos de secado y tener en cuenta la humedad ambiental, porque ignorarlos genera burbujas o fisuras en la fachada. Colocar lonas o mallas en el andamio protege la superficie del sol directo y ayuda a conseguir un acabado uniforme.
Los profesionales insisten en que una reforma de verano no debería quedarse en lo estético. Aprovechar la obra para mejorar el comportamiento térmico de la vivienda reduce la factura energética el resto del año. Este enfoque conecta con la tendencia que ya se observa en la rehabilitación de edificios en Madrid, donde la eficiencia energética gana peso frente a las reformas puramente decorativas.
Planificar con tiempo, gestionar licencias con antelación y contar con todos los profesionales necesarios desde el principio evita buena parte de los contratiempos que suelen aparecer cuando se improvisa una reforma en pleno verano.
Concentra menos lluvia, más horas de luz y más tiempo libre para planificar. Julio de 2025 registró 2.420 licencias de reforma y restauración, la cifra más alta del año según el Ministerio de Transportes.
Por norma general entre 5 y 30 grados Celsius, según las indicaciones del fabricante de cada producto.
El curado es desigual y pueden aparecer burbujas o fisuras en el acabado.
Con lonas o mallas colocadas en el andamio, que evitan el sol directo sobre la superficie mientras se trabaja.
Los profesionales recomiendan aprovechar la obra también para mejorar el aislamiento térmico, no solo el aspecto visual de la fachada.
