
El creciente aumento de las bajas médicas entre los trabajadores en España ha despertado la alarma tanto en el ámbito empresarial como en el gubernamental. La patronal Pimec, representante de las pymes catalanas, ha propuesto que los médicos de las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social tengan la potestad de otorgar tanto altas como bajas médicas, reduciendo así la carga burocrática en el sistema público de salud. Esta propuesta se enfrenta al hecho de que actualmente, según la legislación vigente, solo los médicos del sistema público pueden certificar una baja médica no relacionada con accidentes laborales. Esta medida, afirman, podría solventar las deficiencias estructurales señaladas por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), al alinear a quienes reconocen y pagan las bajas. Además, Pimec propone reformular los complementos salariales incluidos en algunos convenios colectivos para reducir el posible “efecto llamada” de las bajas médicas.
El problema se amplía con los datos de un informe del Observatori de la pime de Catalunya, que revela que las horas perdidas mensualmente por trabajador han incrementado de 3,7 a 8,2 de 2013 a 2025. Este aumento se traduce en un costo significativo para el Estado y las empresas, estimado en 162.000 millones de euros, lo que representa el 10,2% del PIB de 2024. Los sectores más afectados han sido las grandes empresas industriales, aunque el impacto es más intenso en las pymes. Otro dato preocupante es el aumento del 112% en las bajas por enfermedades mentales desde 2017 hasta 2024. Pimec busca negociar con distintos grupos parlamentarios y con la ministra de Seguridad Social para impulsar cambios legislativos que respondan a estos desafíos, planteando incluso eliminar la obligación de destinar los beneficios de las mutuas a fondos de reserva, a fin de rescatar una mayor gestión privada.
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